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CRISTO EN SUS SALIDAS TEOFÁNICAS ANTES DE LA ENCARNACIÓN

Por Gino Iafrancesco V. - 19 de Abril, 2010, 19:58, Categoría: General

TRES CENTRALIDADES CONCÉNTRICAS (11) Cristo en Sus salidas Teofánicas antes de la encarnación Gino Iafrancesco V. Entonces hermanos, vamos a continuar esta tarde con la ayuda del Señor la serie que estamos viendo. Las veces pasadas, hemos estado viendo la centralidad de Cristo y en todos los aspectos, estamos viendo diferentes aspectos de Cristo. Y nos hemos detenido primeramente, desglosar aspectos objetivos de Cristo, porque también hay aspectos subjetivos. El Cristo objetivo, que es en Sí mismo; ya sea que lo sepamos o no, lo creamos o no, él es. Él quiere también ser el Cristo para nosotros, el Cristo subjetivo, de nuestra experiencia, nuestra realización tanto personal como corporativa. Pero entonces hay que empezar por el Cristo objetivo, que estuvimos viendo a Cristo en la eternidad antes de la fundación del mundo y estuvimos viendo a Cristo en la Trinidad, estuvimos viendo la coexistencia de las Divinas Personas y la Cohinerencia de estas tres Personas, coexistencia con el Único Dios. Luego pasamos a ver lo relativo a Cristo en la creación, que fue lo último que estuvimos viendo, Cristo en la creación. Pero antes de que pasemos a ver a Cristo en la encarnación; resulta que entre la creación y la encarnación ha habido también una operación de Cristo, Cristo no solamente estuvo en la eternidad y en la creación, la encarnación; sino que hay un capítulo intermedio entre la creación y la encarnación. Algunos hermanos, no son todos, sino algunos de los que están aquí, en otras ocasiones se nos estaban olvidando algunas cosas relativas a esto que vamos a ver hoy. Pero de todas maneras como estamos viendo una serie y con otros hermanos, y también los hermanos están grabando y ha de llegar a otros; entonces, necesitamos completar éste capítulo hoy. Entonces vamos a ver algo relativo a Cristo en Sus apariciones Teofánicas, porque Dios, se aparecía por medio de Su Verbo, antes de la encarnación. Cristo estuvo en la creación, y predijo con el Padre, creó todas las cosas y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho, todas las cosas por Él fueron hechas. Por eso era que Dios decía: “hagamos al hombre conforme a nuestra semejanza”, o sea que Cristo estuvo en la creación y también Cristo se encarnó. Pero entre la creación y la encarnación, hubo algunas operaciones y apariciones de Cristo antes de la encarnación. Vimos revelaciones que Dios en Cristo, usando la palabra Cristo aplicada al Verbo, aplicada a las apariciones Teofánicas de Yahvé o Jehová en el Antiguo Testamento y que son Cristo. Entonces esas apariciones teofánicas son de Cristo, entonces estamos viendo a Cristo en las apariciones Teofánicas. La palabra “teofanía”, quiere decir: expresión, manifestación de Dios. Se da cuenta que por una parte, dice la palabra del Señor que a Dios nadie le vio jamás, pero por otra parte dice que Moisés hablaba con Dios cara a cara, y que Dios le apareció a Job en un torbellino, entonces uno dice: bueno, ¿se le ha visto o no se le ha visto? Las dos cosas son verdaderas, se le ha visto porque Él se ha revelado parcialmente. Pero en un sentido no se le ha visto porque no se ha revelado en toda su Gloria como Él es. Por eso Dios es invisible, pero el Unigénito Hijo le ha dado a conocer. Y no solamente a partir de la encarnación porque, como hemos estado viendo, el Hijo es anterior a la encarnación como Hijo. La palabra “Hijo”, no se refiere solamente a lo……, sino al Verbo que estaba con Dios, y era Dios, y por medio de quién, en quién y para quién, Dios creó todas las cosas. Y también cuando Dios se reveló a los profetas, a los padres; entre la creación y la encarnación, lo hizo también a través de Cristo, lo hizo a través, también, del Verbo Suyo; lo hizo a través de lo que se ha dado a llamar “el Ángel de su Faz, de Yahvé o de Jehová”. Pero no usando la palabra “ángel” en el sentido de una persona creada, porque como en otras ocasiones hemos mencionado la palabra “ángel” no es un nombre o sustantivo que se refiere a algún tipo de naturaleza específica, sino a un oficio, el oficio de ángel lo tiene el Hijo porque ángel quiere decir mensajero, el hijo es el mensajero del Padre; por eso dice el ángel de Yahvé, que hablaba como Jehová, que dice “Yo Soy Jehová, el Dios de Abraham, Isaac y de Jacob…” y le apareció en la zarza, no que era un ángel creado, el enviado del Padre, el mensajero del Padre y del Hijo. Por eso él decía: “salí del Padre y he venido al mundo”. Ahora ésta salida fue para la encarnación a la que se refiere este pasaje de Juan 16, pero hubo otras salidas antes de la encarnación que son a las que nos dedicaremos a considerar en esta tarde. Estas apariciones de Dios, que vemos en la biblia que se le apareció a Job, que peleó con Jacob por allá al lado de un arrollo, que se le apareció a Josué y que Josué se quitó sus sandalias, que le apareció a Moisés en una zarza hablando en el Nombre de Dios, como Dios. Todas esas son las apariciones Teofánicas, manifestaciones de Dios. Lógicamente que no fue en toda Su Gloria, si, era verdadera esa revelación, pero sólo parcial. Por eso cuando Moisés le dijo: “déjame ver tu luz, tu Gloria”, y Dios tuvo que decirle a Moisés: “no me verá hombre y vivirá”, así que por una parte Dios mismo die que hablaba con Moisés cara a cara, pero por otra parte le dice que ningún hombre podía verlo y quedar vivo. O sea que esa manifestación, esa aparición divina a Moisés y a los otros, fue lógicamente con mucha medida, como para que no se mueran, pero eran apariciones verdaderas. Pero a la vez que eran apariciones, no manifestada todo, ocultaba algo; hasta preguntaba por el nombre, dime ahora cuál es tu nombre. ¿Por qué me preguntas por mi nombre que es maravilloso? O sea que Dios ha revelado algo de Sí antes de la encarnación a través de Su propio Verbo en apariciones Teofánicas en varias ocasiones las cuales estaremos analizando. Ya con otros hermanos lo hemos hecho en otros contextos, pero estamos en otro contexto y además está siendo grabado. Entonces es necesario que veamos a Cristo como la aparición teofánica de Dios antes de la encarnación y después de la creación. Vamos entonces a ese pasaje de Miqueas que acabamos de citar y empezaremos por allí. Miqueas 5, vamos a leerlo desde el versículo 1, para que tengamos la plena certeza que se está refiriendo al Señor Jesús. Dice así: Rodéate ahora de muros, hija de guerreros; nos han sitiado; con vara herirán en la mejilla al juez de Israel. Todo lo que aconteció con el Señor Jesús. Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel, fíjese en esta frase, que es la que en este contexto nos interesa. …y sus, se está refiriendo a las salidas del que sería el Mesías que había de venir y que sería herido en las mejillas. O sea se está refiriendo al Señor Jesús, pero habla de esta misma persona como que tuvo ciertas salidas anteriores a estas salidas desde Belén en la encarnación. Por eso dice el verso 2: …y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Entonces fíjese en esa frase, sus salidas, son varias, en plural, habla de varias salidas. ¿De quién? Del mismo que saldría como el Mesías para ser herido y muerto. Él ya desde antes de eso había tenido otras salidas, no otras encarnaciones para redimir, no; pero si salidas. …sus, plural, salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Fíjese, la primera salida fue en relación con la creación porque él nada lo hizo sin el Hijo y por eso al Hijo se le llama el Principio de todas las cosas, el principio de la creación de Dios, el primero, el alfa. Pero aquí usa el plural hubo otras salidas anteriores de la encarnación, para nacer en Belén y redimirlos a través de Su Sacrificio. Entonces estas salidas están aquí confesadas por el Espíritu de Dios. Sus salidas son desde el principio, o sea que desde el momento de la creación, que es cuando es el principio, porque él estaba en la eternidad con el Padre, y a partir de la creación, la creación fue a través de Él. Cuando la creación se dio cuenta que estaba ahí, pues antes Él había estado, había salido el Verbo de Dios, el Ángel de Su Faz, como se dice también en Isaías. Entonces por eso declara aquí: sus salidas son desde el principio, cuando dice desde no quiere decir que todas fueron allá, sino que allá, digamos que en el principio fue la primera; pero entre esa primera y aquella para nacer en Belén, hubo otras, hubo varias y de hecho en las Escrituras se nos describen varias de las salidas de Aquél que sería después Jesús, el Cristo, el Hijo del Hombre. Él dice que desde el principio Él era, lo dice Juan, de Él; en el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios. Mas dice la escritura que a Dios nadie le vio jamás, pero también dice que el Unigénito Hijo se le ha dado a conocer, o sea que es la imagen del Dios invisible, por medio del cual Dios se ha revelado y se revela es su Hijo, y esas relaciones, y esas apariciones, esas teofanías, son estas salidas del Verbo de Dios, o sea de Cristo desde la eternidad. Claro está que esa palabra “Cristo”, se refiere al Ungido se refiere al Señor Jesús, pero como su misma persona, la persona del Verbo que preexistía antes de la encarnación, incluso antes de la fundación del mundo; por eso, por referirse a la misma persona no tenemos problema en llamarle Cristo. Además que el mismo apóstol Pedro dice que, el que hablaba en los profetas y anunciaba las cosas que vendrían después era el Espíritu de Cristo que estaba en ellos. Claro que Él era el Ungido, el Hijo del Hombre, como hombre fue después de la encarnación, pero Su persona divina, ya existía con el Padre; solamente que a partir de la encarnación tomó también la naturaleza humana; o sea que por eso, también es legítimo decirle Cristo, por cuanto es la misma persona. Y puesto que Pedro por el Espíritu Santo, dijo que era el Espíritu de Cristo que hablaba por David y por los otros profetas, los que declaraban el tiempo y la persona, o sea la de Cristo, el mismo Espíritu de Cristo, el que por los profetas, indagaba y hablaba. O sea que aparecen esas salidas, esas apariciones teofánicas del Señor y también aparece Cristo cooperando con los profetas, incluso en la tipología, cuando David estaba diciendo: clavaron mis manos y mis pies, con vara rompieron todos mis huesos, parecería que David como persona estaba hablando más exagerado, como si fuera él el crucificado, pero la palabra nos dice que como era profeta Cristo habló por medio de él. O sea que si hubo un trabajo de esa preciosa segunda persona de la Trinidad, que es el Verbo de Dios entre la creación y la encarnación. O sea había apariciones teofánicas y corporaciones de Su Espíritu a través de los profetas y en tipología, como dice: el Espíritu de Cristo que estaba en ellos. Así dice. Estamos viendo ese aspecto de Cristo desde la creación y la encarnación. Entonces, pues, vamos a ver en el libro de la biblia y veamos allí algunas de estas apariciones. Pero antes desde el capítulo 12 del libro de Génesis. Allí aparece Dios hablando con Abram, le dice: pero Jehová había ha Abram, o sea esa fue una revelación de Dios, y el decir de Dios es por el Verbo de Dios. Por tanto, cuando Jehová cuando hablaba con Abram o con Isaac, o con Jacob, o con Moisés o con cualquiera de los profetas era por Su Verbo. Siempre que aparece Jehová hablando en el Antiguo Testamento es por Su Verbo. Más adelante podríamos llegar a hablar del pasaje de Ismael que está en el capítulo 16 del libro de Génesis. Podríamos saltarnos algunos versos y leámoslo desde el verso 7. Génesis 16:7 y la halló el Ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur. Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tu, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. Y le dijo el Ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. Le dijo también el Ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, fíjese esa primera persona, multiplicaré, o sea que el Padre le delega al Hijo el hablar en nombre de la Deidad y decir que es el Hijo el que va hacer las cosas. Después vamos a seguir estos versos para certificar que éste Ángel de Jehová no es un ángel creado sino que el Ángel de Su Faz, el Verbo de Dios, una de las salidas del que sería el Mesías futuro. Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. Además le dijo el Ángel de Jehová: he aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción. Y él será hombre fiero; su manos será contra todos, y la manos de él contra todos, y delante de todos sus hermanos habitará. Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba, fíjese de esa expresión, dice que el Ángel de Jehová es Jehová mismo, mire el verso, mírelo bien, verso 11: Además le dijo el Ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamaras su nombre Ismael… ¿Quién viene hablando? El Ángel de Jehová. Entonces llamó, esto es Agar, Agar dijo esto: llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tu eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. Ella pensaba que estaba sola pero era vista, el Omnisciente la veía, pero se le aparece a través del Ángel de Jehová. Pero el mismo Moisés inspirado por el Espíritu Santo nos dice que ese Ángel de Jehová que hablaba con Agar era Jehová. Esta no es la teología de Agar, sino la teología de Moisés inspirada por el Espíritu Santo y reconocida por el Señor Jesús, quien dijo: las Escrituras no pueden ser quebrantadas. O sea que el Señor Jesús corroboró lo que Moisés escribió. Y fíjese que no solamente es Agar la que habla, sino que antes de hablar Agar está explicando por el Espíritu Santo que fue inspirado a Moisés. Y dice allí: entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba. Esa es, por ejemplo, otra de las salidas del Verbo de Dios antes de su encarnación. Y ella, Agar, se dio cuenta quién era, otra revelación tremenda que le fue dada a Agar. ¿Qué dijo Agar? Tú eres Dios que ve. Tú eres Elohim, Tú eres Dios que ve y dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. Ese fue el nombre que le dio Agar. En muchas otras, muy interesantes; vamos a saltarnos algunas páginas y vamos a detenernos, por ejemplo, en aquella pelea de Jacob en Peniel. Génesis 32:22: y se levantó aquella noche, eso es Jacob cuando regresaba hacia Betel desde su tío Labán y tenía miedo de encontrarse con Esaú, y ya todas sus maniobras y toda inversión de sus ganancias para maniobras para aplacar al que él había ofendido, al que le había hecho trampas, al que había engañado; aunque el otro también le había vendido la cosa, pero también él lo suplantó. Entonces lógicamente con ese peligro tuvo que arriesgarlo todo, pero después de arriesgar sus ganancias, sus ovejas, sus vacas, llamar a su hermano enojado, pensando que estaba enojado, y vio que todo eso no era suficiente y ahí fue cuando se dio cuenta que sólo Dios podía bendecirlo. Entonces fue ahí que quedó lo único con lo que uno se puede defender, fue cuando conoció algo más del Señor por la experiencia. Y ahí en el 32 de Génesis: y se levantó aquella noche, y tomó a sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. Los tomó, pues, y los hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía. Y así se quedó Jacob solo; ¡aleluya! Que palabra seria, quedarse solo, a veces nosotros tenemos que pasar por la experiencia de quedarnos solos para conocer a Dios. Si Dios dice: no es bueno que el hombre este solo, le daré esto, entonces lo tendremos porque Dios nos lo da, pero entonces tenemos, primero, que quedar solos son el Señor y ver qué es lo que Él nos quiere dar; si tenemos algo en lo cual pensamos escondernos el Señor mismo se encargará de pedírnoslo porque nos está haciendo daño, nos está causando pérdida porque está ocupando un lugar que debe ocupar el Señor. Entonces dice: y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Aquí al Espíritu Santo no le interesa dar muchos detalles de que si era en esta dimensión, si era en la otra, si era en las dos; Él declara el hecho y para Dios no hay diferencia en una ni en otra dimensión, nosotros no más somos muy curiosos y queremos saber, ¿será en el cuerpo o será fuera del cuerpo? Inspiradamente dice San Pablo…; no sé, es una ignorancia inspirada de San Pablo, no sé, Dios inspiró la conciencia de Pablo aún en su ignorancia. ¡Gracias a Dios que hay unas cosas que Él quiere que ignoremos! Nos interesan demasiadas cosas de fenómenos, el cómo de los fenómenos y el Señor nos dirige a los hechos sin explicaciones. Y dice: y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Parece que Jacob intuía con quién estaba luchando. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió Jacob. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel, mire en qué consiste la bendición, “no te dejaré si no me bendices” y ¿Cuál fue la bendición? En mudar de Jacob a Israel, esa era la bendición que necesitaba Jacob. Y dice: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios, ¿Con quién era que luchaba Jacob? Ha luchado con Dios. “… y con los hombres, y has vencido”. Bueno, que quede claro, que Jacob lo venció, porque se quería ir, pero Jacob dijo no te dejaré ir… pero hermanos a Dios hay que convencerlo así. A veces le pedimos algo al Señor y el Señor se da cuenta que ni queremos la fe, porque a veces nuestras oraciones son como que no quiere la fe, pero dice en lo Cantares el esposo a la esposa, no ella sino él; le dice: aparta tus ojos de mí porque ellos te vencieron. O sea que el Señor quiere que nosotros lo venzamos, ¿en qué sentido? Que vayamos a Su presencia y lo convenzamos de que realmente queremos lo que le estamos pidiendo y que realmente somos con él e insistimos y se lo demostramos, y Él sabe si es verdad. Entonces eso es lo que representa esta experiencia aquí, esto es lo que realmente cambia la cosa. Entonces Dios dijo: sea, pero hay que pelear. Entonces dice: ha luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre, ¡que hermosa experiencia! Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y llamó Jacob, note, Jacob preguntó por el nombre, pero mire que Dios usó a Jacob para ponerle nombre a varias cosas, porque esa capacidad Dios se la dio adentro porque como el hombre es el que recibe la revelación, entonces el hombre es el que le pone el nombre. Dios le trajo los animales a Adán y él tenía que decir cómo se llamaba éste…; es decir, que la impresión que recibía Adán era que él debía pronunciar el nombre. Ahora aquí, Dios le revela algo a Jacob y Jacob llamó el nombre de aquel lugar, Peniel; o sea él identificó aquí la experiencia. En otra parte le puso Betel, fue Jacob fue el que dijo Betel. Fíjese que Dios utilizó la bendición de Jacob. Porque era Dios el que tenía el plan de edificar una casa para Dios y fue Dios quien mandó a hacer el tabernáculo y Él edifica la Iglesia, todo eso es la casa de Dios, pero fue Jacob el que le puso el nombre pero fue Dios el que le dio la revelación. Pero fíjate que Dios daba la revelación pero tú tienes que definir esa revelación, tienes que hablar palabras que te da el Espíritu; pero esa es la responsabilidad tuya, porque esa es la confesión, la palabra de testimonio, es cuando tú entiendes lo que te revela, y tú en el Nombre de Dios y juntamente con Dios, hablando con él, tú en Su Nombre dices la palabra y pones el nombre. Eso es lo que Dios ha hecho al hombre; lo que dijereis, te será hecho. Y fíjese que Dios empezó y lo siguió usando, el nombre que le puso Jacob. Y aquí también sucede lo mismo: y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; y explica Moisés ¿por qué?, ¿Por qué le llamó Peniel? ¿Qué quiere decir? Quiere decir el rostro de Dios, eso es lo que quiere decir Peniel. Y Ahora Moisés, ya no Jacob sino Moisés, por el Espíritu Santo explica las razones de Jacob. ¿Por qué Jacob a esa experiencia que tuvo en ese lugar, la llamó Peniel? Y dice: porque dijo: Vi a Dios cara a cara, como hablaba con Moisés, cara a cara, la cara de Jacob con la cara de Dios. Fue esa cara de Dios por la cual fue llamado ese lugar Rostro de Dios. ¿Ven hermanos? Esto es una aparición teofánica, el mismo Dios peleando con Jacob. Y dice: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera. Tremendo ¿no? Vamos a ver otros, quizá nos saltemos algunos pero vamos a ver uno fundamental que no lo hemos mencionado, pero que tenemos que leerlo. Éxodo 3, éste pasaje es muy importante. Podemos leerlo desde el verso 1. Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y fíjese lo que dice en el verso 2. Y se le apareció el Ángel de Jehová, o sea el mensajero divino, ese es el Hijo; vamos a verlo, a constatarlo. En una llama de fuego en una zarza, y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo, antes el que se le apareció en medio de la zarza dice que era el Ángel de Jehová, pero ahora dice que es Dios, ahora usted ve que cambia de Ángel de Dios a Dios. Y dice: lo llamó Dios… y dijo: ¡Moisés! ¡Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo Soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, entonces vuelve la manera como habla en este mismo lenguaje en Isaías, cuando habla del Ángel de Jehová que fue angustiado con la angustia de ellos, y Él mismo fue su salvador. Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, se da cuenta de esa expresión he descendido, es una expresión teofánica, porque en el sentido absoluto, Dios lo llena todo y esta todo en todas partes, en el sentido de la omnipresencia divina, pero en el sentido de una aparición parcial teofánica, se puede hablar de subir, de bajar, de descender. He descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. Note que es Dios el que está hablando de llevarlo, de haber descendido, de llevarlos a esos lugares. Esto lo vamos a relacionar después con pasajes en Josué, con pasajes en Jueces y en 1 Corintios 10 que nos adelantamos desde ahora. Y dice: El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que Yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros, si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿Qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY, Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y de Jacob me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos. Ve, y reúne a los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareció, esa es una aparición, por eso dice a Dios nadie le vio jamás, pero el Unigénito Hijo le ha dado a conocer. Ahora fíjese en este verso, dice: me apareció, y en el verso 2 dice: le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza, o sea que Dios se le apareció por medio del Ángel de Jehová. O sea el Padre por medio del Hijo, Dios por medio de Su Verbo, por una aparición teofánica, una aparición divina; de aparición, eso es lo que quiere decir “fanos” de teofanía, “fanía” es lo que quiere decir aparición de lo alto, de manifestación; de ahí viene la palabra manifestar. Pero esta aparición es teofanía, porque es aparición divina. Y sigue diciendo: …En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto; y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel. Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, y le diréis… bueno ahí continua hablando Jehová aparecido como el Ángel de Jehová. Sigamos, entonces, ahora, al libro de Josué. También es muy interesante éste libro de Josué. En el capítulo 5:13 Y estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? Pero más bien todo es de él. Y dice: El respondió: No; más como príncipe de Jehová he venido ahora. Príncipe del ejército de Jehová quiere decir al que dirige el ejército celestial. Por eso es que el Señor Jesús se le llama en el Nuevo Testamento, cabeza y todo Principado y Potestad, y por eso es que se le llama también Arcángel, no en el sentido que es un arcángel creado, sino que Arcángel quiere decir Jefe o Gobernante de ángeles, porque él es la cabeza de todo Principado y Potestad. Por eso es que en 1 Tesalonicenses, dice, en la segunda venida del Señor, dice que: con voz de trompeta y con voz de Arcángel descenderá del cielo. El Señor descenderá con voz de Arcángel ¿Por qué con voz de Arcángel? No es un arcángel creado, pero sí es un Jefe de ángeles, el Príncipe de los ejércitos de Dios, porque él es el que les da la orden a todos los ángeles. Seguimos leyendo en Josué. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra y le adoró, fíjese en esa frase, ve como la percepción de Josué se parecía a la que tuvo Adán. Ahí se encontró con Dios, por eso adoró. En el caso de aquel ángel que reveló cosas a Juan, fue tan tremenda la revelación que Juan iba a adorar, pero el ángel dijo: ¡no! No me adores, porque yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos los profetas. Adora a Dios. Ahí se ve la diferencia, pero aquí en Josué dice que lo adoró. Y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? Y el Príncipe de los ejércitos de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo. Aquí vemos otra de las salidas del Verbo de Dios. Ahora vamos a leer otra en el libro de Jueces. Jueces 2:1: el Ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: fíjese lo que dijo, Yo, esto es lo que dijo Dios: no nombrarás Dios ajenos delante de mí. Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré mi pacto con vosotros, fíjese que éste Ángel, habla de Su pacto con Israel. Nos damos cuenta que es una teofanía. Y dice: …con tal que vosotros no hagáis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habéis de derribar; más vosotros no habéis entendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto? Por tanto, yo también digo: No lo echaré delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero. Cuando el Ángel de Jehová habló éstas cosas a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su voz y lloró. Y llamaron el nombre de aquel lugar Boquim, y ofrecieron allí sacrificios a Jehová. Entonces esta es una aparición teofánica también de Dios a través del Ángel de Jehová, él mismo que apareció en la zarza, el que le dijo al pueblo en tiempo de Moisés: guárdate y no le seas rebelde a mi Ángel, porque Mi Nombre está en Él. Este mismo que ya habíamos considerado en otras ocasiones aquí, cuando leímos Zacarías 2. Pero ahora leamos Zacarías 3. Después ustedes pueden leer con más detalles, el caso de la aparición del Ángel de Jehová a Manoa y a la esposa de Manoa, los padres de Sansón y ellos cuando el Ángel de Jehová ascendió, se asustaron y dijeron: moriremos, porque a Dios hemos visto. Porque claro, para el tiempo de Sansón ya ellos conocían muy bien lo que Moisés había escrito y Moisés había escrito lo que Dios había dicho: No me verá hombre y vivirá. Ellos lo interpretaron medio supersticiosamente, pero claro, Dios se refería a la visión total de Su Gloria de lo cual se puede decir: ninguno ha visto a Dios; pero en las apariciones teofánicas o parciales que son medidas, en ese sentido, si se le ha visto. Así que no hay contradicción, sino que son dos cosas diferentes. Entonces claro, ellos se acordaban de lo que Moisés había escrito: No me verá hombre y vivirá, aunque Dios se refería a Su revelación total y ellos tuvieron una revelación parcial e interpretaron medio supersticiosamente y si se le aparecía Dios morirían, pero no era en ese sentido en que Dios le decía, pero ellos lo interpretaron. Pero fíjate que ellos entendieron; porque a Dios hemos visto. Porque si Dios nos quisiera matar, no nos hubiera dicho esto y ahí empezaron a cambiar su teología. Vamos ahora, a Zacarías 3, el capítulo 2 no es necesario que lo leamos ahora puesto que ya lo hemos considerado detenidamente, cuando veíamos la pluralidad de personas en la divinidad. Ahora solamente leeremos desde el capítulo 3:1: Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del Ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás, ¿ven? el que estaba al lado de Satanás era Jehová, el Ángel de Jehová. Fíjense que esta es una de esas salidas en las que él está honrando a Dios. Entonces, Jehová el Hijo, el Verbo, el Ángel principal dice aquí: Jehová te reprenda, ¿Quién dijo eso? Jehová, Jehová el Ángel, Jehová la aparición teofánica. Y dijo: Jehová te reprenda, oh Satanás .Jehová que ha escogido a Jerusalem te reprenda. ¿No es este un tizón arrebatado del incendio? Y bueno aquí continúa diciendo el capítulo, pero por causa de la hora, voy a apurarme un poquito más en dos o tres versos. Vamos, ya que estamos cerca, a Malaquías 3, y vemos cómo se le llama aquí al Señor el Ángel de Pacto. Malaquías 3, referido inicialmente a Juan el Bautista. He aquí yo envío a mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí, o sea que Juan el Bautista venía delante de ¿quién? Del Señor, de Dios. Y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el Ángel del Pacto a quien deseáis vosotros. ¿Quién vino? El Padre con el Hijo, el Padre en el Hijo y el Hijo con el Padre. Dios vino, Dios en Cristo reconciliando consigo al mundo. Pero se le llama aquí el Ángel del Pacto, y el Ángel del Pacto es el mismo que aparece en Apocalipsis 10, que dice que el Ángel del Pacto tenía el arco iris sobre Su cabeza, que Su rostro era como el sol, que rugió como ruge un león y que siete truenos emitieron sus voces; y que cuando iba a escribir Juan le dijo: sella lo que han dicho los siete truenos; y dice que tenía un librito abierto, pero el único que puede abrir el libro es el Cordero. Este arco iris alrededor del Ángel, es el Ángel del Pacto, pero acuérdese que la palabra “ángel” es ánguelos o Melec, en griego y en hebreo, que quiere decir mensajero, y la palabra mensajero, es un nombre de un oficio; lo puede tener una paloma, o un ser humano mensajero, o un ángel, el cual es de esta dimensión, o lo puede tener el mismo Señor Jesús. Porque mensajero, es lo mismo que ángel o melec, por eso Malaquías quiere decir: mensajero de Jehová, no es un nombre de naturaleza sino de oficio, puede estar restringido a ser de una determinada naturaleza, sino que ese oficio lo ejercen seres de distintas naturalezas, entonces el Hijo es el enviado por excelencia del Padre, el Ángel de Su Faz, pero no es un ángel creado sino divino con el Padre como ya lo hemos visto. Ahora estamos enfatizando en este otro aspecto. Luego otros mensajeros son los ángeles como Miguel, Gabriel. Y también en el griego cuando el Señor Jesús envió a unos mensajeros para que le prepararan un lugar para la pascua, para traer el burrito; la Biblia dice que envió fue unos ángeles, son referidos es a Sus discípulos. Hay otros contextos donde tu vez que la palabra ángel se refiere a ellos, a seres humanos, claramente por el contexto y las palomas también son mensajeras. También la expresión Ángel de Su Faz o Ángel del Pacto, aparecen en Malaquías, en Apocalipsis y en Isaías. Él era el Ángel que subió de Israel. Así he hablado: Haré pacto con vosotros, así hablaba el Señor y le decía, guárdate de Él, no le seas rebelde porque mi nombre está en él, o sea él va en Mi Nombre. Por eso Él dijo: vengo en el Nombre de mi padre, porque Su Nombre está en Él, por medio de Él, Dios invisible se revela. Porque el hijo es la Gloria, la Shekina de Dios, Él es la imagen de su hipóstasis, resplandor de Su Gloria y Él es llamado en la biblia la Gloria, especialmente en Santiago 2 que habla del Señor Jesucristo, dice la Gloria en el griego; la gloria, la expresión de la imagen de Dios. Y Él es invisible pero se hace conocer a través de la Gloria de Su Hijo, y en este rostro del Hijo, se ve al Padre. Y terminemos, entonces, con un pasaje en 1 Corintios 10, donde Pablo en su doctrina nos identifica, pues, quién era esta roca que seguía a Israel. Y dice desde el verso 1: Porque no quiero. Hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar, y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Aquí aparece la palabra Cristo aplicada a la roca que seguía a Israel, la roca que dijo: Yo soy la Roca, es el Señor, el Verbo de Dios. Entonces, esas son las salidas desde el principio que tuvo el Señor.

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