El Blog

Calendario

<<   Agosto 2008    
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Categorías

Sindicación

Enlaces

Alojado en
ZoomBlog

General
Artículos y anotaciones generales

¿Cómo juzgará el Señor a Sus santos?

Por cristianogiv - 11 de Agosto, 2008, 8:18, Categoría: General

Retiro en Colombia 2008

 

Mensaje

 

Gino Iafrancesco

 

¿Cómo juzgará el Señor a Sus santos?

 

El Señor habla a todas las iglesias y a todos los santos por medio de hablarles a aquellas 7 de Apocalipsis 2 y 3.-

Quisiera que miremos en el libro del Apocalipsis algunas cosas de las cuales seguramente ya hemos antes, en el pasado, conversado o leído. Específicamente, estoy recordando ahora el libro del hermano Watchman Nee llamado “La ortodoxia de la Iglesia”, donde leí acerca de esto. Pero no por haberlo leído voy a privarles a ustedes de recordárselos, porque es útil, porque es la verdad.

En los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis, el Señor le habla a todas las iglesias de todos los lugares, de todos los tiempos y de todas las épocas, al hablarles a siete iglesias específicas del Asia Menor. Él le habló a aquellas siete iglesias históricas; y al hablarles a ellas, él trató ciertos asuntos que se presentarían a lo largo de la historia de la Iglesia, y que nos muestran cómo el Señor encontraría, en su venida, a las iglesias.

 

Dos grupos de iglesias.-

El hermano Watchman Nee nos llamaba la atención, especialmente en ese libro, a dos grupos específicos de iglesias que aparecen aquí entre las siete mencionadas en los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis; y esos dos grupos se distinguen por varias cosas. Una de ellas, su terminación.

Si ustedes me acompañan para ver esas terminaciones a las siete iglesias, en el capítulo 2, cuando le habla a la iglesia en Éfeso, él apela primeramente a la iglesia – que era la primitiva – y luego, entonces, apela a los vencedores. Él dice: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Y entonces ahora se dirige al grupo de los vencedores, y dice: “Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”.

Al final del mensaje a la iglesia en Esmirna, también mantiene el Espíritu el mismo orden que en Éfeso, y lo hará también con Pérgamo. Primeramente les habla a las iglesias en general, y luego a los vencedores.

El hermano Stephen Langdom, un arzobispo de Canterbury en el siglo XII, que dividió la Biblia en capítulos, colocó cuatro iglesias en el capítulo 2 y tres iglesias en el capítulo 3. Quizás si hubiéramos sido nosotros, o el hermano Watchman Nee, o yo por lo menos, hubiera colocado diferentemente los números de los capítulos; hubiera puesto el capítulo 2 con las tres primeras iglesias, y el capítulo 3 con las cuatro últimas iglesias. Porque realmente hay una división en dos grupos.

En las tres primeras iglesias, el Espíritu le habla a la Iglesia en general, a la Iglesia cuando todavía estaba más cercana a su origen, y no había tenido los embates que tuvo que pasar en las edades medias, llamadas ‘oscuras’ por algunos. Y entonces, por Stephen Langdom, Tiatira aparece colocada dentro del capítulo 2.

Pero, si ustedes se fijan, en el capítulo 2, ahora en el mensaje a Tiatira dice el verso 26: “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como también yo la he recibido de mi Padre; y le daré la estrella de la mañana”. Vemos que aquí desde ahora le habla primero a los vencedores, y luego dice: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. A partir de Tiatira, el Espíritu cambia el orden. Y el Espíritu comienza a apelar primeramente a los vencedores.

Lo mismo sucede en las tres iglesias mencionadas en el capítulo 3. Así que, por este cambio del Espíritu, por este cambio de orden en el hablar del Espíritu, podemos agrupar las tres primeras iglesias, Éfeso, Esmirna y Pérgamo, en un grupo, y podemos agrupar las cuatro últimas iglesias, desde Tiatira a Laodicea, en otro grupo.

 

La segunda venida mencionada al segundo grupo de iglesias.-

Pero hay, además de esto, otra cosa también que nos llama la atención. Cuando el Señor le habla a las cuatro iglesias del segundo grupo, cuando él apela primero a los vencedores antes que a las iglesias en general, el Señor les menciona su segunda venida. Es como si el Señor estuviera dando a entender que, cuando él venga, va a encontrar a muchas personas de la cristiandad en los diferentes estados descritos por cada carta.

Porque estas cartas no solamente hablaban a las iglesias históricas del Asia Menor, aunque sí. Pero Dios utilizó las situaciones descritas por Cristo, en esas iglesias históricas del Asia Menor, para hablar profecía. Porque todo el Apocalipsis, desde el primer capítulo hasta el último, es llamado una profecía. “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía” (1:3). Lo cual nos conduce a interpretar estos capítulos 2 y 3 de Apocalipsis también como profecía acerca de la situación de la Iglesia en general. Aunque le habla a aquellas primeras iglesias históricas, al mismo tiempo le habla a todas las iglesias, o sea, a las diferentes condiciones, características, por las que el pueblo de Dios tendría que pasar, los diferentes desafíos que la Iglesia del Señor en las distintas circunstancias tendría que enfrentar.

Y de manera profética, el Señor refuerza, aprueba ciertas cosas, y a la vez, como sumo sacerdote, usando las tijeritas, la despabiladera, le dice a cada iglesia también lo que él desaprueba. Por eso, en el capítulo 1, él aparece vestido como sumo sacerdote. Así como entre los sacerdotes, una de sus tareas era mantener delante de Dios los candeleros encendidos, uno de los trabajos sumo sacerdotales de Cristo glorificado es mantener los candeleros en funcionamiento. Y por eso él dice: “Tengo contra ti…”, mas también: “Tienes esto…”. Él aprueba ciertas cosas y desaprueba ciertas cosas, y así el Señor se presenta como la respuesta para todos los desafíos del pueblo de Dios en cualquier circunstancia.

Una de las cosas de este segundo grupo de iglesias, las cuatro últimas, desde Tiatira a Laodicea, es que se les menciona la segunda venida del Señor; lo cual significa que cuando el Señor venga él va a hallar a la cristiandad en diferentes situaciones. No todos los cristianos serán hallados en la misma situación. Ojalá todos fueren vencedores, y ojalá todos vencieren cualquier tipo de desafío; pero no todos los cristianos serán hallados en la misma situación, y esto nos llama la atención.

 

Grupos entre grupos.-

Algunos, cuando el Señor venga, serán hallados en la situación de Tiatira, porque el Señor le menciona su venida a Tiatira. Y a su vez también les dice: “Pero a vosotros…”. Cuando el Señor dice: “Pero a vosotros…”, está haciendo un contraste entre lo que había denunciado de Tiatira hasta aquí, y estos “vosotros”. No todos en Tiatira estaban en la misma situación. Él habla de Jezabel, habla del tiempo que le ha dado para arrepentirse, habla de los que han fornicado con Jezabel, habla de los hijos de Jezabel. Pero no todos están enredados con Jezabel.

Él dice: “Pero a vosotros…”. Este “vosotros” es una minoría dentro de la mayoría en Tiatira. “…a vosotros y a los demás…”. O sea que aquí vemos un doble remanente. “…los demás” no son todos los de Tiatira. “Vosotros” es como decir un grupo selecto, un grupo de élite, de avanzada, en Tiatira, con algunos que los acompañan, que son llamados “los demás”, y que se distinguen del resto de toda Tiatira.

Entonces, dice el verso 24: “Pero a vosotros…”. Ése es ese grupo selecto, el remanente, al cual el Señor no le impone otra carga, ni le dice lo que les está reprendiendo a los de Tiatira. “…a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina…”. O sea, algunos en Tiatira tenían la doctrina de Jezabel, y de las profundidades de Satanás, pero no todos. “…y no han conocido lo que ellos…”. No a vosotros ni ese grupito que está con vosotros, sino el resto de los de Tiatira. Hay una diferencia entre “ellos” y “vosotros”; incluso entre “los demás” y “ellos”.

“…Lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga…”. A unos, les impone carga. Pero “…a vosotros – distinto del resto – no os impondré otra carga”.

“Pero lo que tenéis…”. No dice el Señor que lo tengan todo, pero por lo menos tienen algo. Algo que él valora, algo que él quiere encontrar cuando venga; encontrar de aquellos que les ha correspondido vivir en el ambiente señalado por Tiatira. “…lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga”. Es decir: ‘Manténganlo; yo aprecio eso, yo quiero encontrar entre ustedes esto. No les voy a poner a ustedes otra carga. Pero esto que tenéis, esto que yo apruebo, esto que yo quiero encontrar cuando vuelva, retenedlo hasta que yo venga’.

Y entonces, apela a los vencedores, y aquí nos damos cuenta de por qué mudó la modalidad. Mudó, a partir de Tiatira, a la modalidad de hablar primero a los vencedores. Antes era a las iglesias y por último a los vencedores; ahora comienza a hablar primero a los vencedores. Él quiere encontrar vencedores entre aquellos cristianos a quienes les ha correspondido vivir en las circunstancias de Tiatira.

 

Rasero personalizado.-

Es muy interesante notar cómo el Señor sí tiene en cuenta las diferentes clases de circunstancias en que las personas tienen que vivir y desarrollar su labor. El Señor no mide a todas las personas por el mismo rasero, porque él conoce toda la realidad íntegra. En cambio, nosotros no conocemos sino algunas cosas, y generalmente juzgamos según las apariencias, y a veces contaminados por nuestras propias proyecciones. El Señor, no.

Hermanos, hay que aprender esto. El Señor no va a juzgar a nuestros hermanos con nuestros paradigmas personales, sino con los paradigmas en medio de los cuales ellos tuvieron que desarrollarse. El Señor Jesús dijo así: “No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido” (Mat. 7:1-2).

Hermano, no te equivoques. No pienses que Dios va a juzgar a los otros con tus paradigmas. Dios va a juzgarte a ti con tus paradigmas; pero va a juzgar a los otros con los paradigmas con que ellos vivieron. Con el juicio con el que ellos juzgaron, con ese juicio es que ellos serán juzgados; con la vara con que ellos midieron, con esa vara es que ellos serán medidos. Ellos no serán medidos con tu vara, sino con la vara con que ellos midieron; ellos no serán juzgados con tu juicio, sino juzgados con el juicio con el cual ellos juzgaron.

 

Paradigmas y rigor.-

Porque a veces nosotros pensamos o sentimos que todos los hijos y siervos y personas de la tierra, que son criados ajenos, van a ser juzgados por nuestros propios paradigmas. Pero nosotros sabemos que nuestros paradigmas están en formación; todavía nuestros paradigmas tienen que ser ajustados. Y Dios no va a juzgar a todos con paradigmas en formación, ajenos. A los que están en Tiatira, no les impondrá otra carga.

Dice el Señor que en el día del juicio habrá más tolerancia, por ejemplo, para Sodoma y Gomorra, que son tan terribles, que para algunas otras ciudades. Y él dice: “En el día del juicio, los de Sodoma y de Gomorra, aquella generación, se levantará contra esta otra generación, porque ellos se hubieran arrepentido si hubieran tenido las mismas oportunidades que tuvieron estos otros”.

Pero el Señor sabe que no todos han tenido las mismas oportunidades, no todos han tenido el mismo proceso. Por lo tanto, el Señor es muy justo en su examen de las cosas, y él tiene en cuenta la historia de cada uno. El Señor tiene en cuenta lo que la persona ignora, y él tiene en cuenta las oportunidades que tuvo o que no tuvo. “¡Ay de vosotros, porque a vosotros se os pedirá mayor cuenta!”, les dice a sus apóstoles, “porque ustedes han tenido mayores oportunidades que otros; el juicio contra ustedes será más riguroso”. No todos los juicios serán con el mismo rigor, ni con la misma vara; sino que el Señor, a cada cual, lo juzgará con su vara.

 

Políticas de tierra arrasada.-

Porque a veces nosotros hacemos, de nuestra política, una política de tierra arrasada, como hacían los musulmanes. El paradigma musulmán, puesto que Mahoma pretendió hablar en el nombre de Dios, pero proyectando su personalidad violenta, contradictoria, él imponía su paradigma por la fuerza, y a los que no se convertían los mataban, o los esclavizaban, y con esa clase de concepto de Dios es con la cual ellos juzgan.

El Señor Jesús dijo así: “Viene la hora –y eso ha venido muchas veces en la historia de la Iglesia– en que cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios”. Habrá personas que estarán matando y persiguiendo a los cristianos, pensando que están haciendo bien.

Una vez, a un hombre que había participado en la matanza de los hugonotes en Francia – los cristianos bíblicos – en la noche de san Bartolomé y otras persecuciones subsiguientes, en que se hicieron masacres terribles, y cuando se estaba muriendo uno de estos duques perseguidores, el sacerdote católico le preguntó si no tenía que arrepentirse de eso, y él dijo: ‘No, sino que esa era la mejor cosa que pudo hacer en su vida’. Esa era la gloria con la cual él pensaba presentarse delante de Dios: Haber exterminado a los ‘herejes’, que eran los hijos de Dios.

El Señor dice pues: “Viene la hora en que cualquiera que os mate pensará –ése es su paradigma– que rinde servicio a Dios”. Por eso, el Señor Jesús les decía a los fariseos: “Puesto que decís que veis, mayor pecado tenéis. Porque si no vierais, ningún pecado tendrías, pero puesto que decís que veis, vuestro pecado permanece”.

Los paradigmas, las situaciones, los crecimientos dentro del pueblo de Dios son diferentes. Por lo tanto, tenemos que tener mucho cuidado cuando vamos a representar la palabra del Señor en medio del pueblo del Señor. No podemos tener la política de tierra arrasada, tipo musulmán, que no tiene en cuenta los paradigmas de aquellos a los cuales están invadiendo.

¿Sabes qué hacían los inquisidores cuando quemaban a los protestantes? Cuando estaban estos en la estaca, siendo quemados y confesando e invocando el nombre del Señor Jesús, los inquisidores no querían que mencionaran a Jesús, sino a María. Y le ponían en una estaca una estatua de María. Y el pobre hermano estaba siendo quemado y le metían la estatua de María por la nariz: ‘Di: Salve Regina. Di, di, di’, queriendo que él invocara a María, y no al Señor Jesús. Qué paradigmas, ¿verdad? Y aquellos que hacían eso querían ‘salvar’ al ‘hereje’.

¿Se dan cuenta, hermanos? ¿Se dan cuenta de las diferencias? Cuando el Señor Jesús venga, él va a encontrar hermanos que les ha tocado vivir en el contexto de Tiatira. Y él le habla a los vencedores, y les habla de lo que él espera de ellos.

 

Privilegios y responsabilidad.-

Pero luego llegamos a Sardis. Sardis representa otra situación, otras circunstancias, una mudanza de paradigmas en la época. Otra época, otras lecciones aprendidas, otros desafíos. Y el Señor les menciona también su segunda venida a los de Sardis. Aquí, en el 3, le dice a Sardis: “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído”.

A Tiatira le dijo: “Lo que tienes”. Pero a Sardis no le dice “lo que tienes”. ‘Porque tenías más y se te está perdiendo. Se te están perdiendo las cosas’. Mira, “Acuérdate … de lo que has recibido…”. O sea, ahora estás teniendo menos de lo que has recibido. A los de Tiatira dice: “Lo que tienen, esto reténganlo”, pero a los de Sardis les dice: ‘Espero que tengan más de lo que tienen’. Han dejado perder cosas que ya tenían.

“…guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti”. Aquí le menciona su venida. Algunos, en la venida del Señor, van a ser hallados en la condición de Sardis, lo que Sardis representa en la historia de la Iglesia. Porque el Señor le va a cobrar a Sardis lo que a Sardis le dio, y le va a pedir a Tiatira lo que a Tiatira le dio.

A veces nosotros nos peleamos por el asunto de los de cinco talentos, de los de dos talentos, los de un talento, y decimos: ‘Pero, Señor, cómo es que a unos les vas a dar cinco talentos, y a mí solamente me vas a dar dos. Yo hubiera dividido las cosas mejor, yo hubiera repartido mejor que tú. Yo hubiera agarrado los cinco de éste y los dos de éste y el otro de ése, y hubiéramos hecho ocho y hubiéramos repartido de a dos en dos, todos iguales. ¿No es que somos iguales?’.

Pero el Señor no entra en ese jueguito. Él es la cabeza del Cuerpo; él reparte como él quiere. Al que le da cinco, le da cinco, y no podemos decirle que el de cinco sólo va a responder por dos, como tampoco podemos esperar que al que le dio dos responda por cinco. Al que le dio cinco, le va a pedir cuenta por cinco; al que le dio dos, le va a pedir cuenta por dos; al que le dio uno, le va a pedir cuenta por uno. Él no te va a pedir cuenta a ti como le pide a otro hermano, ni le va a pedir a otro hermano como te pide a ti. Tú no sabes lo que Dios le va a pedir a otro hermano.

 

“¿Qué a ti?”.-

Tú, ocúpate de ti. Que no te pase lo que le pasó a Simón Pedro, que estaba tan interesado metiendo las narices en la relación del Señor con Juan, que el Señor le tuvo que decir: “Y a ti, ¿qué te importa, Pedro? Y a ti, ¿qué te importa? ¿Qué a ti? Tú, sígueme; no metas la nariz donde no tienes que meterla. Tú, sígueme. Mi relación con Juan, es con Juan. No voy a tratar igual contigo, ni tú tienes que ser demasiado metido en mi relación con Juan. Yo sé lo que le doy a Juan, y lo que le voy a pedir a Juan. Pero tú eres Pedro, tú no eres Juan. Tú, haz lo mejor que tú sabes; pero no te metas con Juan. Yo me meto con Juan.

“¿Quién eres tú, que juzgas a criado ajeno? Para su propio Señor está en pie o cae, pero poderoso es el Señor para hacerle estar en pie” a cualquier hermano. No juzguemos antes de tiempo, porque tus hermanos no van a ser juzgados según tus paradigmas; pero tú, sí. Tú sí vas a ser juzgado con el juicio con que tú juzgas; tú sí vas a ser medido con la vara con que tú mides, pero no tus hermanos. Tú.

 

 

A Filadelfia.-

Entonces, aquí, el Señor le habla ahora de su venida también a Filadelfia. “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia…”. Para interpretar bien este verso, hay que ir a todas las otras ocasiones cuando el Señor habla de la palabra de su paciencia. La palabra de la perseverancia, así como en el discurso escatológico del Señor allá en el monte, dos días antes de la pascua, que está registrado una parte en Mateo 24 y 25, otra parte en Marcos 13 y 14, otra parte en Lucas, que lo citó un pedacito en el 17 y otro en el 21, porque él citó según tema, no cronológicamente. Y tú tienes que reconstruir aquel discurso completo, escatológico, aquel pequeño Apocalipsis del Señor Jesús, y ver lo que él enseñó. Y ahí es cuando aparece por primera vez en las palabras del Señor Jesús este asunto de la palabra de la perseverancia: “…el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. Y dice: “Cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel … entonces los que estén en Judea, huyan a los montes ... Mas el que persevere hasta el fin…”. Y ese es el contexto de esta frase.

Y esa misma frase aparece allá en Apocalipsis 14, cuando dice el Señor, después de haber hablado de esos tres ángeles que dan su mensaje acerca de Babilonia, y de los que reciben la marca de la bestia, y que no tendrán reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y reciben su imagen y su marca. Dice: “Aquí está la paciencia de los santos”. Ese es el contexto de la palabra de la perseverancia.

Y dice: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia –que es otra traducción de lo que en el griego es lo mismo–, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes” – así como se lo dijo a Tiatira.

Ciertamente, lo que tienen los de Tiatira es diferente de lo que tienen los de Filadelfia. Los de Filadelfia tienen mucho más; pero el Señor no le impondrá otra carga a Tiatira. Pero espera que los de Filadelfia retengan también lo que tienen, “…para que ninguno tome tu corona”. Y entonces le menciona al vencedor: “Al que venciere…”, y después, a las iglesias.

 

A Laodicea.-

Ya, en el mensaje a Laodicea, está implicada la venida del Señor en tres pasajes. Primeramente en el verso 14, cuando dice: “He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto”. Cuando el Señor dice aquí “el Amén”, el Amén es el que termina, el Amén es el punto final. Él es el principio y él es el fin, el primero y el último. Entonces, en la palabra “el Amén” está implicada la conclusión, o sea, la venida del Señor.

Luego, le dice también de esta manera: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”. Esa frase puede tener una triple lectura. Puede tener una lectura cristológica, de relación personal con cada hijo de Dios durante su vida. “Yo estoy a la puerta y llamo”. También puede tener un sentido eclesiológico: Él le está hablando a la iglesia de que lo tienen afuera; la iglesia está realizando las cosas sin tenerlo en cuenta a él, la dirección propia y directa del Espíritu del Señor.

Pero también esta frase se puede entender cristológica, eclesiológica y escatológicamente. Puede haber una tercera lectura de esta palabra, “Yo estoy a la puerta…”. Porque ciertamente él, todos los días, está a la puerta, y también, de la iglesia, él está a la puerta; pero también su venida está a la puerta. Entonces, sin necesidad de poner una interpretación a pelear con la otra, las tres son válidas.

La lectura escatológica también nos permite entender como una sugestión de la segunda venida de Cristo a la iglesia en Laodicea, cuando le dice: “Estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. Esa cena puede ser durante nuestra vida, pero puede ser la cena de las bodas del Cordero. También hay una lectura escatológica válida acá.

Y en el verso 21, cuando dice: “Al que venciere, le daré…”. Ahí está implicada la venida del Señor, porque él da su galardón en su venida. “He aquí, yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para dar a cada uno según sus obras”. O sea que, en la venida del Señor, él galardonará a su pueblo.

Entonces, podemos decir que está implicada la segunda venida del Señor en el mensaje a Laodicea. Mucho más lo está cuando nos damos cuenta de que es la séptima iglesia. Y si esto tenemos que leerlo en el contexto de la profecía, porque todo el Apocalipsis es una profecía, esta iglesia nos está revelando a la gente cristiana de los últimos tiempos.

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. Entonces, cuando el Señor venga, él va a encontrar hermanos en la situación de Laodicea. Algunos, vencedores; ojalá también todos. Algunos van a ser encontrados en la situación de Filadelfia. Algunos, vencedores; ojalá todos.

Algunos van a ser hallados en la situación de Sardis, como hoy en la cristiandad hay personas que tienen un trasfondo católico romano, otras personas tienen un trasfondo protestante, otras tienen un trasfondo de la visión de Iglesia, y otros se han deslizado a la contemporización de los tiempos laodizaicos finales.

 

Una ilustración de examen según paradigma.-

Permítanme ilustrarles. No voy a hacer doctrina de esta ilustración; sólo es una ilustración. La doctrina es la de la palabra de Dios, la de Cristo y de los apóstoles. Existe la doctrina de Cristo, y la de los apóstoles, y la de la iglesia. Claro que en vida y en verdad. Voy a decir una ilustración:

Esto lo escuché de tres hijas mías: Elizabeth, Diana Patricia y Salomé, que estudiaban en el mismo colegio. Ahora, llegó allí una señora. La directora del colegio le permitió a esta señora, católica, que tuvo una experiencia de muerte clínica, contar su testimonio en el colegio.

Ella era una doctora en las cosas seculares, y era de tradición católica, pero sólo de tradición. Ella estudiaba no sé que cosa en la Universidad Nacional, ahí cerca de casa, a una cuadra y poco de casa.

Y mientras ella hablaba por teléfono celular, un rayo o relámpago le dio un golpe a la pobre señora, que quedó en coma; chamuscada, pero no muerta; casi muerta, o sea, entre la vida y la muerte. Y esa señora se encontró al otro lado; ese era el testimonio que ella cuenta, que estaba como entre el cielo y el infierno. O el paraíso y el Hades, vamos a decirlo. Y un ángel la sustentaba para que no se fuera para abajo, pero tampoco podía irse para arriba.

Ella veía que su madre estaba como en el paraíso, pidiéndole a Dios: ‘Ay, ten misericordia de ella, Señor, que ella no se vaya a ir para el infierno. Y en el Hades ella veía a su papá, que ya había muerto; el papá y la mamá ya habían muerto. Y el papá estaba ahí: ‘Ay, que mi hija no venga a este lugar’. Ella veía a los dos, y ella estaba en el medio. Y ahí, en esa hora, pues, todo su doctorado no le sirvió de nada, y lo único que recordaba era que era católica.

Entonces, empezó a gritarle al ángel, como para salvarse: ‘¡Yo soy católica!’. Ahí se acordó que era católica. ‘¡Yo soy católica!’. Eso era lo único que podía responder, que era católica. ‘Yo soy católica. ¡Cómo me van a mandar al infierno!’. Entonces, el ángel le preguntó: ‘Bueno, si eres católica, ¿conoces los diez mandamientos?’. Eso fue lo que el ángel le preguntó. ‘¿Conoces los diez mandamientos?’. Y esta doctora no se acordaba de los diez mandamientos.

Ella no se acordaba de los diez mandamientos, y por ahí se acordó del resumen. Y dijo: ‘Ah, sí, sí, sí’, como si fuera una fórmula mágica para irse al cielo. Sus paradigmas. ‘Ah, sí, sí, sí. Amarás a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo. ¡Me acordé, por lo menos del resumen!’. Y entonces el ángel le dijo: ‘Y tú, ¿has amado a Dios sobre todas las cosas?’. Ahora cambió la cosa: No era repetir la receta. Y ahí se dio cuenta de que no.

Y le dijo el ángel la segunda pregunta. Sólo le hizo dos preguntas. ‘¿Y has amado al prójimo como a ti misma? Y ella se dio cuenta de que tampoco. El ángel no le preguntó si había leído a Watchman Nee ni a Austin-Sparks. Nada de eso. A ella no le iba a preguntar eso. Puede ser que a nosotros sí. ‘¿Tú leíste a Austin-Sparks, eh?’. Pero a ella no. Le dijo si se sabía los diez mandamientos, y no se los sabía esta doctora. Sólo el resumen. Y le preguntó por lo que sabía. Y le dijo: ‘Tú deberías ir allá donde está tu padre; pero Dios te ha dado una segunda oportunidad, porque si ves ese viejito allá…’.

Había un viejito en Valledupar, que había ido a comprar una panela, un dulce de caña. Y se lo envolvieron en una hoja de periódico donde contaban el caso de esa señora que le cayó un rayo y estaba en coma. Y este campesino, que era creyente, se llevó la panela para la casa y sacó el periódico. Empezó a leer el periódico, y en el periódico se dio cuenta de esta noticia. Y ese hombre empezó a interceder a Dios por esa pobre señora que estaba en coma, entre la vida y la muerte.

Y Dios le escuchó la oración a ese viejito, que ella ni lo conocía. Y el ángel le dijo: ‘Si ves a ese señor anciano allá, ese campesino, él ha estado orando por ti, y Dios te dará una segunda oportunidad’. Y volvió a la vida, y empezó a contar su testimonio en los colegios de Bogotá, y mis hijas escucharon.

Esa es una ilustración, hermanos, de que Dios te juzgará con el juicio con que tú juzgas.

 

Misericordia y juicio.-

 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”. Pero, ¡ay de los que no tienen misericordia!, porque no se tendrá de ellos.

La misericordia triunfa sobre el juicio. Con el juicio con que tú juzgas, tú serás juzgado. Nadie será juzgado con tu juicio, sino tú. Nadie será medido por tu paradigma, sino tú. Cada cual será juzgado por el juicio con que juzgó y medido con la vara con que midió.

Cuando el Señor venga, encontrará muchos hijos de Dios en diferentes situaciones. Si aprendemos estas cosas, Dios nos ayudará a movernos mejor en medio del pueblo de Dios, y a tratar a las personas con más misericordia, para no ser nosotros mismos juzgados. Porque el Señor, después de que termina de corregir al otro, empieza contigo.

¿Pensaba Babilonia que era mejor, porque le estaban dando palos a Israel? No, era la hora de Israel; pero después le llegó la hora a Babilonia. Y después le llegó la hora a Persia, y después le llegó la hora a Grecia, y después a Roma. Aquí en Colombia, tuvieron los conservadores su hora, y luego los liberales, luego los guerrilleros, luego los paramilitares. Ahora quién sabe quién le va a poner el cascabel al gato. Porque nosotros pensamos: ‘Bueno, nosotros somos los corregidores de los otros’. Y después nos llegan los nuestros, y luego les llegan a ellos los suyos.

Entonces, hermanos, caminemos con cuidado, para que no hagamos daño, y para que la edificación prospere. Hermanos, la gracia y la paz del Señor sean con todos los hermanos.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

BREVE INTRODUCCIÓN AL DISCERNIMIENTO DEL CONFLICTO DE PARADIGMAS

Por Gino Iafrancesco V. - 30 de Julio, 2008, 15:50, Categoría: General


BREVE INTRODUCCIÓN AL DISCERNIMIENTO

DEL CONFLICTO DE PARADIGMAS

 

 

Después de la caída del hombre, cuya realidad está muy bien documentada en nuestra propia condición humana, aparte de las declaraciones infalibles de la Palabra de Dios,  Yahveh Elohim se dirigió a la serpiente antigua, Satanás, con palabras muy solemnes. El enemigo realmente hizo muchísimo daño sometiendo al poder del pecado y de la muerte a la naturaleza humana, dejándonos destituídos de la vida y gloria divinas. Pero ese grande y terrible desafío a Dios y a Su propósito, ya era de antemano conocido por el único Señor, el cual lo permitió para hacer notorias Sus grandezas y Poder. Entonces, cometida ya la profanación, dijo Yahveh Elohim a la serpiente: "Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar" (Sefer Toledot Adam, Gn.3:14, 15).

 

A partir de entonces la serpiente se arrastra alimentándose del polvo de la tierra de que fue hecho el hombre; necesita del poder latente del alma del hombre para cabalgar. Los demonios necesitan de los cuerpos hechos del polvo, así sean cerdos, para canalizarse y hallar reposo. Los demonios se alimentan de la mesa de los demonios aderezada por los hombres; por lo cual se reúnen como moscas alrededor de los sacrificios idolátricos. La serpiente engañó a la frágil mujer; pero ahora, la frágil mujer, según la promesa proto-evangélica de Yahveh Elohim, concibió una Simiente, La Simiente de la Mujer, el Hijo de la Vírgen, Emanuel, que aplastó la cabeza de la serpiente, aunque fue herido en el calcañar; es decir, mientras quebrantaba la cabeza de la serpiente en la cruz. Entonces, también,  la enemistad que atravesaría la historia, entre la serpiente y la mujer, y sus respectivas simientes, comenzó. Caín, molesto por la insuficiencia de su justicia propia, se ensañó contra el heredero de la gracia, y lo mató. Caín también hubiera podido ser heredero de la gracia divina, si también se cubriese, como Abel, con la sangre del Cordero; pero prefirió escoger la senda errante de los que se alejan por sí mismos de la presencia de Yahveh Elohim, y pretenden vivir en base a sí mismos, sin alimentarse del fruto del árbol de la vida divina, disponible tras la reconciliación de la expiación, prefigurada en las ofrendas de Abel.

 

La enemistad, puesta por Yahveh Elohim entre las dos líneas y simientes, no ha dejado de circular por las páginas de la historia, sobre todo en lo que atañe al paradigma de la familia de los fieles a Dios, enfrentado al paradigma polifacético de los que, como hijos del diablo, sus deseos de desplazar y remplazar a Dios por sí mismos, quieren cumplir. En el meollo de la explicación de los distintos conflictos históricos, se encuentran estos dos paradigmas enfrentados: el divino y el de la serpiente. Escudriñados los motivos humanos tras sus mitologías, religiones, filosofías, teorías, políticas y culturas, etc., se descubre mimetizado en el fondo, uno u otro paradigma. Acerca, pues, de esa enemistad puesta por Dios, de esa guerra necesaria e ineludible, hay mucho que decir, y mucha tela que cortar. El trasfondo profundo de esa enemistad, se traslada a los distintos campos del saber y del vivir humano. Y no debemos ser ingenuos, pues la guerra ya nos rodea, y entre nosotros ya se encuentra milenios ha. Por eso La Simiente de la Mujer, Jesucristo, dijo claramente: "El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no recoge, desparrama" (Mt.12:30; Lc.11:23).

 

Hoy leemos u oímos de filosofías monistas, dualistas, panteístas, deistas, por un lado, o teistas, por otro; de evolucionismo, o de creacionismo; de alta crítica modernista liberal, o conservadora; de medicinas alternativas de trasfondo panteista y dualista, y hasta paranormal, o de procurar una ciencia objetiva e integral; por un lado, de antisobrenaturalismo y naturalismo a ultranza, o sobrenaturalismo, por el otro lado, etc. Todo este maremagnum de tendencias, incluso en las teorías económicas, esconde bajo sus espumas, el conflicto paradigmático de raíz proto-evangélica del que hacemos mención. Incluso también, con muchísima más razón, y por causa de una mayor cercanía al núcleo vital del asunto, las guerras de religión, incluso en su campo meramente cultural, se encuadran perfectamente dentro de este diagnóstico de orígen bíblico. El acatar o no a la Biblia como depositaria de la legítima y divinamente inspirada Palabra de Dios, está dentro del mismísimo meollo de la enemistad prevista. El terreno para todo tipo de hostilidad está perfectamente abonado, y es ingenuo pretender confiar en un contradictorio humanismo globalista meramente pragmático. ¿Pragmatismo en qué dirección?. Los humanistas globalistas pragmáticos, principalmente las élites usufructuarias, se levantan en su propio fundamentalismo draconiano, contra todos los demás fundamentalismos. Pues realmente la guerra es entre fundamentalismos, entre lealtades; y al final de todo, estas últimas lealtades se reducen a dos: para con Yahveh Elohim, o para con la serpiente. Valdría la pena continuar penetrando tras los velos de esta singular contienda.

 

Gino Iafrancesco V.

Colombia, Bogotá, 2008.


Permalink :: Comentar | Referencias (0)

bienvenido al blog CAMINANTE

Por Gino Iafrancesco V. - 7 de Junio, 2008, 14:40, Categoría: General

BIENVENIDO

A ESTE BLOG CRISTIANO:

 

 

CAMINANTE

 

Autor: GINO IAFRANCESCO V.

 

 

EN ESTE BLOG ENCONTRARÁ LOS SIGUIENTES LIBROS:

 


(1)   CAMINANTE

(2)   INSTANCIAS

(3)   AFORISMOS Y REFLEXIONES

(4)   PERSPECTIVA DEL HOMBRE

(5)   ENCARANDO ASPECTOS BRANHAMITAS

     (6)  TRATADILLOS

     (7)  EDIFICACIÓN

     (8)  SEFER GITAIM

      (9)   ISAGOGIA JACOBEA. Introducción a las cuestiones santiaguinas.


ENSAYOS Y ARTÍCULOS:


ANTE LAS INQUIETUDES DE ALGUNOS HERMANOS

ÁREAS BÁSICAS DE LA REVELACIÓN DIVINA

RELACIÓN ALREDEDOR DEL HEPTAEMERÓN

RELACIÓN SOBRE LOS DÍAS DE PELEG

RELACIÓN MIGRATORIA TUBALÍ-SINEA

ANTICIPACIÓN PROFÉTICA MESIÁNICA

LINAJE MESIÁNICO

EL CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO 

    LA SATANIZACIÓN DE LA NAVIDAD

    LAS DOS BESTIAS DEL FIN   

    LIBERTAD DE CONCIENCIA DE LOS MÉDICOS

    BREVE INFORME SOBRE EL CONCILIO DE TRENTO

    LA OBRA DE DIOS, DEL MINISTERIO Y DE CADA UNO

    JESÚS, SEÑOR Y REY DE LAS NACIONES


Si desea acceder a todos los capítulos de este blog en depósito, y no solo a la primera vitrina, haga click en categoría "General".

 

 

ADVERTENCIAS:

 

EL AUTOR DE ESTE BLOG NO ES RESPONSABLE POR EL CONTENIDO DE LAS PROPAGANDAS NI DE LOS ENLACES QUE LA EMPRESA DE BLOGS INSERTA PARA SU FINANCIAMIENTO Y EXTENSIÓN.

ROGAMOS AL LECTOR HACER DIFERENCIA ENTRE LOS VERDADEROS CONTENIDOS DEL AUTOR DEL BLOG, Y LOS OTROS DE LAS PROPAGANDAS O ENLACES.

 

EL VERDADERO PENSAMIENTO Y SENTIMIENTO DEL AUTOR SE ENCUENTRA SOLAMENTE EN SUS PROPIOS ESCRITOS.

 

SE ADVIERTE A LOS LECTORES QUE PERSONAS INESCRUPULOSAS HAN ESTADO USANDO INDEBIDA, FALSA E ILEGALMENTE EL NOMBRE DE ESTE AUTOR EN PÁGINAS PIRATAS PARA SOLICITAR DINERO, PROMOVER SEXO ILÍCITO, HACER DECLARACIONES ANTISEMITAS Y PRESENTARLO TERGIVERSADAMENTE COMO OCULTISTA, ESOTÉRICO, HERMÉTICO, CABALISTA, MORMÓN, ETC.,

TODO LO CUAL ES FALSO.

 

ESTE AUTOR, GINO IAFRANCESCO V.,

SE DECLARA ABIERTAMENTE CRISTIANO BÍBLICO,

ABIERTO AL DIÁLOGO CIVILIZADO CON TODOS LOS HOMBRES.

POR LO TANTO, ADVIERTE QUE TODA PÁGINA QUE LO PRESENTE COMO SOLICITANDO DINERO,

COMO PROXENETA O PROMISCUO,

COMO ANTISEMITA,

O COMO OCULTISTA ESOTÉRICO CABALISTA HERMÉTICO, 

ES FALSA.

 

 

 

Si desea consultar los blogs legítimos de este autor, puede verlos en:

 

Gino Iafrancesco V. ……………        http://cristianogiv.zoomblog.com

Caminante……………                      http://giv.zoomblog.com

Escritos exegéticos……………          http://exegiv.zoomblog.com

Escritos filosóficos……………          http://filosofiagiv.zoomblog.com

Escritos poéticos……………            http://poemasgiv.zoomblog.com

Escritos políticos……………            http://232.bloghispano.org

Escritos eclesiológicos……………    http://eklesiagiv.voyblogs.com

Escuela de la obra cristiana……     http://esqqelagiv.voyblogs.com

Artículos……………                         http://giv.voyblogs.com

Azotea……………                             http://azoteagiv.blogspot.coom

Hechos en la ciencia y la cultura    http://hcc-giv.blogspot.com

¿Qué de la noche?....                      http://kdln-giv.com.blogspot.com

Voz………………                              http://www.blogextremo.com/giv

Artículos en inglés y portugués      http://es.facebox.com/giv1

Canciones……………..                    http://givevangelio.multiply.com


Permalink :: Comentar | Referencias (0)

TRATADILLOS / Índice / Prefacio

Por Gino Iafrancesco V. - 6 de Junio, 2008, 1:15, Categoría: General

Para acceder a todo el depósito del blog, haga click arriba en categoría "general".


TRATADILLOS

por:
 

Gino Iafrancesco V.

 

 

CONTENIDO

 

Prefacio

 

(1)    PARA USTED MISMO /  lo mínimo que quisiera decirle    a todo ser humano.

 

(2)    JESUCRISTO, EL REMEDIO DE DIOS.

 

(3)    DESTELLO DIVINO EN LA TIERRA DESDE LA ETERNIDAD.

 

(4)    LA ENCARNACIÓN DEL VERBO DE DIOS.

 

(5)    JESUCRISTO EN LA TIPOLOGÍA FESTAL.

 

(6)    BREVE COMPENDIO BAUTISMAL CRISTIANO.

 

(7)    EL BUEN DEPÓSITO.

 

(8)    DEL REPOSO CRISTIANO.

 

(9)    LIBERTAD Y CONSIDERACIÓN.

 

Prefacio

 

El presente libro: "Tratadillos", de Gino Iafrancesco V., está formado por la colección de una serie de breves tratados escritos y publicados por el autor para evangelizar y ayudar a los cristianos nuevos en asuntos que suelen presentarse en el inicio de la caminada cristiana. Los diversos tratados no están ordenados aquí según un criterio cronológico, sino más bien siguiendo un orden temático.

 

Para usted mismo, es un tratadillo evangelístico que lleva por subtítulo: "lo mínimo que quisiera decirle a todo ser humano", y expresa la carga sentida en el espíritu por el autor para comunicar el camino de salvación, el evangelio de Jesucristo, a todo el mundo, en los términos más sencillos. Este tratadillo fue escrito en el año 1985, en Facatativá, Cundinamarca, Colombia, después de orar con Roosevelt Muriel en el parque arqueológico de "Las piedras del Tunjo", pidiendo dirección por la carga evangelística. Desde ese mismo año hasta el presente, todos los años se realizan varias ediciones de este tratadillo.

 

Jesucristo, el remedio de Dios, fue ministrado en una concurrida reunión juvenil en Sincelejo, Sucre, Colombia, el 17 de agosto de 1997, trascrito por Esteban Iafrancesco A., y revisado por el autor.

 

Destello Divino en la Tierra desde la eternidad, es una compilación de pasajes bíblicos donde Dios mismo habla de Sí mismo, y de lo cual la Iglesia, a lo largo de los siglos, ha desentrañado profundos significados. Este tratado fue escrito durante el primer semestre de 1998 en Bogotá D.C., Colombia, y su primera edición se realizó en septiembre de ese mismo año. También ha sido publicado en varios blogs en internet.

 

La Encarnación del Verbo de Dios, fue ministrado a la iglesia en la localidad de Teusaquillo, Bogotá D.C., Colombia, el 16 de octubre de 1992, y su segunda edición se realizó en julio de 2002. Se colecciona en Coletánea.

 

Jesucristo en la tipología festal, fue ministrado a la iglesia en Mosquera, Cundinamarca, Colombia, el 17 de octubre de 1992, y su segunda edición también se realizó en julio de 2002. Se colecciona igualmente en Coletánea.

 

 
Breve compendio bautismal cristiano, es un pequeño ensayo sobre el tema del bautismo que muchos cristianos nuevos desean comprender mejor, y alrededor del cual existen muchas preguntas. Este tratadillo fue escrito y publicado por el autor en el año 1978, en Asunción, Paraguay, donde se realizó su primera edición, que fue ampliamente distribuída principalmente en tal nación.

 

El buen depósito, es un artículo escrito por el autor con el fin de ayudar al pueblo del Señor, en los comienzos de la vida cristiana, para percibir el amplio espectro de los asuntos fundamentales abordados por la Palabra de Dios, de manera a no encasillarse en enredos periféricos, sino avanzar discerniendo lo prioritario. Este tratadillo fue escrito por el autor el año 1985, en Bogotá, Colombia, y recibió la clara dirección del Espíritu de difundirlo entre el pueblo cristiano. Existe de este tratadillo también una edición hecha en 1994 de la versión portuguesa de Roujet Fuchs llevada a cabo en Rio de Janeiro, RJ, Brasil, y distribuida desde allí.

 

Del reposo cristiano, es también un breve ensayo donde se busca responder bíblica y neotestamentariamente a las consabidas preguntas acerca del sábado, que suelen hacerse en los primeros tiempos del caminar cristiano, a veces debido a presiones religiosas de ciertos ambientes. El tratadillo busca ser cristocéntrico, presentando a Cristo como el cumplimiento perfecto, perpetuo, espiritual y real de todas las fiestas sagradas ordenadas por Yahveh a Israel. Quien está en Cristo, está en el cumplimiento perpetuo de tales fiestas que eran sombra de Él. Éste tratadillo fue escrito por el autor el año 1974, en Asunción, Paraguay.

 

Libertad y consideración, es la trascripción y traducción de una homilia presentada por el autor en portugués a la iglesia en Curitiba, Paraná, Brasil, la noche del 7 de diciembre de 1980, teniendo en vista la unidad de la iglesia. Los obreros cristianos brasileños: Aniceto Mario Franco y Juvenal Moura, trascribieron en portugués el mensaje, y lo publicaron editado y abreviado, difundiéndolo principalmente en Brasil. Este tratadillo, que contiene tal homilía, fue traducido por el mismo autor al castellano.

 

Se presentan agrupados aquí estos tratadillos de Colombia, Paraguay y Brasil, en este orden temático, con el fin de intentar servir de ayuda a los cristianos nuevos que se hacen preguntas relacionadas con los temas aquí tratados. De todos estos tratadillos, y otros, existen publicaciones en diversos blogs en internet.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

(1) PARA USTED MISMO

Por Gino Iafrancesco V. - 6 de Junio, 2008, 0:58, Categoría: General

Para acceder a todo el depósito de este blog, haga click en categoría "general".


TRATADILLOS (1)

PARA USTED MISMO

LO MÍNIMO QUE QUISIERA DECIRLE A TODO SER HUMANO


+

Un ¡alto! puede salvarle la vida.

<